Los jinetes excursionistas le confirmarán la capacidad del caballo
Criollo en las grandes aventuras y no faltan los ejemplos para
demostrarlo.
Aimé-Félix Tschiffely
Primero, hay que recordar el relato de Aimé-Félix
Tschiffely y sus dos castrados Criollos, Mancha y Gato, 16 y 15
años respectivamente. El trío emprendió, desdde 1925 hasta 1928,
un extraño periplo entre Buenos Aires y Nueva York.
En
los años veinte, un pacífico maestro en la Argentina realisó uno
de las proezas más fabulosa del siglo. Cubrió con sus dos caballos,
gentiles criollos, la formidable distancia de 16000 kilómetros,
reuniendo Buenos Aires con Nueva York!
Presentación por Jean-François Ballereau. Ediciones
FAVRE Caracole- 1991.
Luna de miel a caballo
Más
recientemente, fue con cuatro caballos Criollos, Uno, Campeón,
Lamento y Altanero que Constance Rameaux y Jean-François
Ballereau cruzaron cinco países de América del Sur para una
porción de verdadera vida, tomando como principio que un periplo
a caballo vale todos los paseos en góndola, a guisa de luna de
miel...
Más
recientemente, fue con cuatro caballos Criollos, Uno, Campeón,
Lamento y Altanero que Constance Rameaux y Jean-François Ballereau
cruzaron cinco países de América del Sur para una porción de verdadera
vida, tomando como principio que un periplo a caballo vale todos
los paseos en góndola, a guisa de luna de miel...
Ediciones Arthaud, París- 1983.