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Sobre
el Autor
Pequeño
léxico
del vocabulario específico

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El Criollo Chileno
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Por Randall Ray Arms L., PAS
Realmente es irónico que una raza como el caballo
Criollo Chileno sea virtualmente desconocida fuera de la parte meridional
de Sudamérica. La realidad es que es la raza Criolla de registro
más antiguo, equivale a la raza caballar de registro más antiguo
de Sudamérica. Además es la raza de vaquería de registro más antiguo
en toda la América, y es la raza con el tercer registro más antiguo
en todo el Hemisferio Occidental. Esta "antigüedad" viene por el
hecho que el registro del caballo Criollo Chileno oficialmente se
inauguró en 1893, cuando la formalización de las razas todavía era
un concepto nuevo en América.
Un poco de historia | Los
orígenes del Criollo Chileno | La habilidad
vaquera | El rodeo chileno define la raza
| Una raza pura | La
realidad actual del Criollo Chileno
Un poco de
historia
A pesar de toda la fama que le ha traído un temprano
registro del Criollo Chileno, la procedencia de este caballo empieza
mucho antes. Desde que el primer criador caballar, padre Rodrigo
González Marmolejo, empezó a criar caballos en lo que se conocía
como Nueva Toledo en 1544, el enfoque ha sido en calidad. A medida
que la cantidad de caballos aumentó, el cabildo estableció decretos
que requirieron su aprobación para asegurar cruces superiores. Las
demandas que no hizo el gobierno, se impusieron en forma práctica
por las exigencias de la guerra. Desde el inicio de la conquista
de Chile, los colonos tuvieron que enfrentar a un pueblo Mapuche
muy agresivo que enérgicamente defendió sus tierras por más de 350
años. A diferencia de otras colonias que tuvieron guerras contra
indios menos intensas en regiones muy distantes de sus área pobladas,
la lucha de Chile siempre fue más tangible debido a que los combates
se realizaban a unos 500 Kilómetros de su capital.
Para mediados del siglo XVI los Mapuches ya eran
jinetes diestros con un número creciente de caballos que entrenaban
en una forma innovadora para ser eficientes implementos de guerra.
Un oponente tan respetado impuso a los soldados de la corona Española
la necesidad de tener caballos de calidad. Con gran sabiduría los
gobernadores designados para Chile fueron de gran experiencia militar
y muchos de ellos eran internacionalmente reconocidos jinetes. Estos
líderes continuamente motivaron a los criadores chilenos a alcanzar
metas más altas patrocinándolos con escenarios públicos de paradas
para caballos de alta escuela, rejoneos de toros y juegos ecuestres
de guerra.
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Yegua Criolla Chilena
Alto
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Los orígenes del Criollo
Chileno
A diferencia de otras razas
Criollas, toda la genealogía del Criollo Chileno se origina en el
Virreinato de Nueva Castilla (Perú). La mayoría de los caballos
provenían de los valles de Charcas (ahora Bolivia), pero algunos
de los potros mas finos escogidos para la remonta del segundo gobernador
de Chile, García Hurtado Mendoza, se seleccionaron a través del
Virreinato. La difícil trayectoria desde Perú hasta los valles centrales
de Chile no solamente implicaba atravesar las montañas de los Andes,
pero a su vez cruzar el desierto más seco del mundo. Estos viajes
fueron un cernidor brutal que solo permitió la entrada de caballos
impecablemente sanos, con excelentes cascos y de temperamento enérgico
pero a su vez dócil.
Hacia el siglo XVII Chile tenia
un tipo muy definido de caballos de lujo, de paso y de trote. Chile
empezó a tener la reputación de criar los mejores caballos de Sudamérica
y ejemplares se exportaron de vuelta a la cabecera del Virreinato,
a través del continente y hasta las cortes reales del Viejo Mundo.
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Huaso durante una presentación
Alto
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La habilidad vaquera
Durante este siglo, el país
se dividió en treinta grandes encomiendas donde la ganadería era
la función principal. El caballo Chileno se ha relacionado con la
ganadería a campo abierto desde sus primeros días, pero en las inmensas
encomiendas su sentido vaquero tuvo pruebas más exigentes.
Ya para el siglo XVIII los rodeos
que se exigieron por un decreto de 1557, sostuvieron dimensiones
masivas. Los corrales que recibían los bovinos que arriaban desde
las montañas adyacentes necesitaban una capacidad de por lo menos
7,000 cabezas. Catalogando el ganado según los dueños, el uso asignado
y los requisitos de castración y marcas de hierro, requería que
los bovinos se arriaran y empujaran por los callejones que los conducían
a los corrales de clasificación. De allí nacieron las aptitudes
que hoy día vemos en las "medialunas" (encierro de competencia)
del Rodeo Chileno moderno. Los caballos Chilenos se seleccionaron
para una predisposición a movimientos laterales, valentía para confrontar
y atajar ganado indócil y un temperamento que permitía fácil entrenamiento
mientras conservaba las energías requeridas para un arduo y largo
día de trabajo.
A través de las crecientes hectáreas
de trigo durante esta época, surgieron grupos selectos de 50-100
yeguas que se usaban para la trilla. Estas yeguas llevaron a cabo
una labor exigente que requería de seguridad de pisada y una energía
exuberante. Cualquier animal que se tropezaba y resbalaba cayendo
de rodillas se enviaba directamente a faenar. Dentro de los confines
de un círculo lleno de trigo que le llegaba hasta las rodillas,
se esperaba que estas yeguas se movieran por voluntad propia. Estas
eran las madres de algunos de los mejores "corraleros" (caballos
para el Rodeo Chileno) de la época. A fines de los 1700s habían
criaderos como Principal, Catemu, Quilimuta y Alhué que mantenían
registros ordenados de la genealogía de los caballos que criaban.
Durante el siglo XIX la independencia
trajo una clara preferencia por el caballo vaquero y/o caballo de
guerra. Este "plebeyo" equino que siempre dominó los inventarios
ecuestres del país, ahora se tornaba en la variedad caballar que
representaría la nueva Republica de Chile. En este período Chile
tuvo algunos de sus criadores de más influencia en la formación
de la raza. Estos definieron mas detalladamente las características
del Criollo Chileno. También fueron los responsables de introducir
el factor velocidad ya que a través de la nación eran populares
las carreras cotejeras de corta distancia. Hasta el día de hoy los
"huasos" (vaqueros chilenos) valoran a sus caballos más por velocidad
que por resistencia. Aunque el registro se estableció con el fin
de proteger un "tesoro nacional" de los peligros del cruzamiento,
el caballo Chileno ya tenía mas de un siglo reproduciendo a través
de líneas específicas.
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El rodeo chileno define la raza
Para los fines del siglo XIX
hubo una disminución en el tamaño de las propiedades agrícolas;
la introducción de máquinas trilladoras dejaron obsoletas a las
yeguas que servían para este propósito; la aparición de ferrocarriles
y automóviles sustituyó al caballo como un medio de transporte;
y la introducción de razas equinas especializadas en funciones de
tiro, carruaje o carreras, disminuyeron la importancia del caballo
del país. La salvación del Criollo Chileno fue la creciente popularidad
del rodeo Chileno. Desde el comienzo del siglo XX el deporte del
rodeo ha ido creciendo de manera más organizada. Mientras tanto
las aptitudes requeridas para sobresalir en este deporte se implantaron
en forma creciente en la genética del Criollo Chileno. Nada ha asegurado
la pureza de esta raza más que su especialización en un deporte
para el cuál ha sido exclusivamente seleccionado por más de un siglo.
Los cruzamientos con otras razas no han sido tentadores desde que
el Criollo Chileno se estableció indudablemente como la mejor raza
para el deporte del rodeo chileno.
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Esperando

Estribillo es uno de los mejores sementales en
la historia del Criollo Chileno.
Alto
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Una raza pura con
características muy especificas
Antes de 1850 el caballo Chileno
tenía una genética cerrada debido a la ausencia de razas puras de
origen Europeo en un país que creía tener el mejor caballo de Sudamérica.
El aislamiento causado por la definición geográfica de sus fronteras
también hizo la importación menos probable. Cuando el transporte
moderno finalmente hizo las razas extranjeras más accesibles, Chile
fue uno de los últimos países de Latinoamérica en sentir su presencia.
Aún cuando sucedió, las interminables montañas, colinas y valles
distribuidas a través de los 4,300 Km de largo del territorio, aseguraron
que la pureza de muchos caballos Chilenos se mantuvieran. Fieles
criadores tradicionales que no cedieron a las tentaciones del cruzamiento
también contribuyeron de manera importante. El período crítico que
popularizó el uso de otras razas se acortó mas aún cuando Chile
se convirtió en el primer país en formalizar el registro de su raza
nacional. Lo más brillante fue formalizar y popularizar un deporte
donde ninguna otra raza lo podía igualar.
Como muchas otras razas Criollas
a través de Latinoamérica, el Criollo Chileno es extremadamente
rústico. Tiene un metabolismo bajo, es muy sufrido, tiene excelente
sistema inmunológico, y una gran capacidad de recuperación. Sus
cascos son fuertes y su doble capa de pelo lo hace muy adaptable
a climas fríos así como a cálidos y secos. Es difícil que otra raza
lo supere en la demostración de energía productiva. Aunque todas
las razas de origen Ibérico tienen abundantes moños, crines y colas,
ninguno se compara con el volumen y grosor que tipifica un buen
espécimen de la raza Criolla Chilena. Todas las razas de origen
Ibérico también tienen alguna incidencia de perfiles faciales semi-convexos,
pero los criadores de Criollos Chilenos orgullosamente proclaman
su preferencia por la cabeza "acarnerada"de carnero.
Lo que más distingue a los Criollos
Chilenos es su atletismo nato, su facilidad para el entrenamiento,
su valentía, y su instinto vaquero que ha sido producto de 460 años
de selección. A diferencia de la mayoría de las razas criollas de
América, el Criollo Chileno nunca se ha alejado de la influencia
del hombre. Mientras que los "baguales" de la pampa, o los "cimarrones"
de los llanos, o los "mustangs" del lejano oeste Norteamericano
evolucionaban con una selección natural, el Criollo Chileno se estaba
seleccionando para propósitos específicos en los terrenos montañosos
de Chile. Además de sus grandes cualidades de "corralero" no hay
una raza de más segura pisada para el viajero de montañas. A pesar
de su baja estatura ha demostrado que puede llevar cualquier jinete
adulto por los gradientes más exigentes.
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| Alto |
La realidad actual del Criollo
Chileno
Hasta el año 2000-2012, ésta, la
raza vaquera más antigua en América, solamente se conocía como el
"Caballo Chileno". Hoy día se ha unido con la raza Criolla de países
vecinos que comparten una gran similitud cultural y genética. Aunque
el nombre se cambió a "Criollo Chileno" en un esfuerzo para reforzar
los números y la calidad de la organización de los Criollos de las
Américas, es importante destacar que su historia, su antigüedad
y sus aptitudes difieren significativamente con sus primos del otro
lado de los Andes.
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